#00a89c
1
0
Servicios
106

Historia

Historia

Todos los pueblos tienen su historia y por lo tanto la tiene Sot de Ferrer.

    PRINCIPIO DE LA HISTORIA DE NUESTRO PUEBLO

Compadecido D. Jaime I de la miseria de España, conquistó estos territorios por el año 1245, obteniendo del Sumo pontífice Gregorio IX bula para percibir de los pueblos conquistados el tercio diezmo que antes percibía la Iglesia con las otras dos partes.

Fue dando a cada uno de sus capitanes, por los buenos servicios que le habían prestado en la expedición, algunos lugares de los conquistados, y con ellos, el tercio diezmo que el Pontífice le había otorgado a él mismo. Pero compadeciendo el rey de la pobreza de la Iglesia, cedió otra vez el impuesto a la misma. Algunos pueblos (como éste) siguieron cotizando no el tercio diezmo, sino el cuarto, pero con la obligación de surtir a la iglesia de ornamentos, cera, aceite, etc., por nueva concesión papal.

En el año 1609 fueron expulsados los moriscos de Logroño y de la Sierra Espadán, los cuales eran ya muy pocos. En aquellos años se supo que se había acordado una conjura contra España entre Turquía, los moros de las costas de Africa, los del país y los convertidos. El rey tuvo que dejar su palacio e ir a la guerra, mandando traer los tercios de Italia y las compañías de Alemania, y que se indultara a los bandidos de Aragón para la guerra. Murieron en ella más de 6.000 cristianos españoles.

En este mismo año de la expulsión, viendo los señores territoriales que las tierras, por falta de colonos iban a quedar yermas con notable detrimento para el rey, de los mismos señores, y del Estado, hicieron representación de ello a la Majestad, insinuando al mismo tiempo lo que podía convenir sobre el particular, de lo que resultó que el rey cedió a los señores territoriales las haciendas que fuesen de los moriscos, pero con la obligación de satisfacer los censos y demás deudas contraídas por éstos. luego los señores fueron repartiendo las haciendas a los vecinos con las obligaciones y capitales de incautación. En la cesión hecha por el rey a los señores, eran comprendidas las propias aljamas (así llamaban al ayuntamiento o al lugar). como molino, horno, tienda, panadería,etc., que hasta entonces lo eran del pueblo.

Carta de la jurisdiscción de Sot                                                                                                                                                                                                  (Archivo de la Corona de Aragón)

    LOS PRIMEROS POBLADORES DEL LUGAR

En el año 1236, en la extensión que hoy ocupa el término municipal de Sot de Ferrer, existían tres poblados morunos: Sitio de Zamel, Alto de los Moros y Alto de la Fuente. Este último el más importante por residir en él como el jefe o caíd del pequeño reino. El rey D. Jaime I el Conquistador recupera estas tierras para los cristianos allá por el año 1245 y las cede a D.Hurtado de Lihorini, familiar de los duques de Liria, en pago a sus buenos servicios durante la campaña, y éste les da el nombre de Soto.

Unos años más tarde, don Hurtado edifica allí, en una superficie de 1.300 metros cuadrados y como lugar de recreo para habitar con sus familiares, un magnífico palacio de estilo gótico primitivo con alardes de ojivas en los ventanales de su fachada.

Es tradición (sería trescientos o cuatrocientos años antes de la expulsión de los moriscos), no había otros edificios que el palacio que hoy en día o casa del señor, bien que tuviera otra forma o extensión. Había también unas cuantas casas en un montecillo, llamado vulgarmente el '' altico de la serrada'', de las que todavía se descubren vastas ruinas y vestigios . Se llamaba asi a este monte por estar enfrente de una partida de huerta, de nombre la Cerrada, que estaba circundada por una pared de buena arganasa, para defender los frutos de los animales, como lobos, zorros, gatos monteses, etc. que se criaban en el monte vecino, llamado Cerrobogar, que era impenetrable por su excesiva maleza. También estaba la casa de Gobea, que era como un masía, sita en lo último del término que linda con el de Soneja por la parte de Azuébar, de la que se trajeron algunas piedras ladradas tostamente para ser puestas en las esquinas de algunas casas del pueblo, como puede verse si repasamos el mismo.

Tenemos otra fuerte conjetura de ser antiguo este pueblo, y es, al parecer, cómo aparecen en las calles varios fundamentos de casas que indican haber tenido el pueblo la misma situación pero diferente dirección y figuras en sus calles y plazas.

En la orilla del Camino Real había muchas casa, tanto a la de este término como a la del de Segorbe. Pues, en efecto, cavando unos peones en una heredad junto al camino y barranco, cuya heredad es del Sr. D. unos peones en una heredad junto al camino y barranco, cuya heredad es del señor Don Antonio Soriano, cura de Navajas, descubrieron fundamentos de una gran casa, y entre ruinas muchas tejas, medias tinajas grandes, fragmentos de ollas y cántaros, con algunos pedazos de cielo raso, los cuales hacen pensar serían coetáneos de la conquista, a cuya conjetura nos inclina otra, y es que en el altar de la capilla de Santa Lucia se ven las imágenes de San Jaime y las barras de Aragón, que junto con el estilo gótico, los huesos humanos y casi medias calaberas vistas y desenterradas a la espalda del coro de dicha capilla, dan lugar a inferir que el rey D. Jaime haría fundar aquella iglesia para los cristianos que entre aquellas gentes debía haber.

Dícese por tradición que bajaron tanto moros como cristianos del Camino Real, a fundar el lugar, invitados por el dueño del palacio, que sería el primer señor y poblador, y también convidados de la mejor proporción de aguas, vega, etc., y que dicho señor, que era cristiano, hacía celebrar los divinos oficios en una estancia de su casa, que en el día se llama capilla, la cual esta al entrar en el palacio a mano derecha, en el piso de tierra, desde la puerta hasta la cárcel.

    PALACIO DEL SEÑOR

Es un edificio situado en la plaza de la Iglesia, contrucción de cal, arena y piedra del terreno, de sólida arquitectura ojival de últimos del siglo XIII con detalles del gótico de siglos XIV y XV.  Su planta tiene 26 metro de longitud en su fachada por 56 de profundidad (24 metros cubiertos y 32 descubiertos) y de altura.  En el lienzo de fachada, lisa y sencilla, está la única puerta de jambas y arcos de medio punto en grandes doveles y en el centro de su parte superior, entrada con un espacio en cuadro que, quizás en azulejos, llevó el escudo de armas de este señorío. Hay en la fachada tres ajimeces (ventanas) de pétreas, jambas con ojivas (la de encima de la puerta con tres trebolados y un portaluz, lamentablemente desaparecida) que se levantaban sobre sus repisas y por el extremo superior sostenía su propio capitel, y éste, los arranques de sus ojivas.

Franqueando su entrada aparece la primera dependencia, de bóveda de arco rebajado al siglo XV, con crucería de artistas sencillas de ojival, período primario. De igual factura es la pieza que conduce a la única escalera quelleva a las salas y habitaciones del entresuelo del primer piso . Entre el vestíbulo de entrada descrito y el aposento del entresuelo y del primer piso. Entre el vestíbulo de entrada descrito y el aposento de enfrente, que da acceso al descubierto, está el patio de armas o de luces y que es un rectángulo. A la derecha del entrante estña el cuarto que sería la cámara o tras sagrario cuando la iglesia que le sigue fue la capilla antes mencionada.

Fue tradicición que cuando algún vasalo era sentenciado por el señor a muerte de horca, desde una de las ventanas de esta torre, y con una enseña de color rojo, se daba la señal de justicia para que cumplira su decreto, ahorcando al reo sobre una colina que existe en dirección a Santa Lucía y que es llamada Monte de la Horca.

    HORNO DEL SEÑOR

Edificio situado en una de las plazas

Los asentamientos más antiguos localizados en el término de  Sot de Ferrer corresponden al periodo íbero, siendo el más notable del Cerro de Rotxinas.

En época árabe existían varias alquerías o caseríos dispersos, siendo el más amplio de ellos el de las ventas de Santa Lucia, que Jaime I tomaría en 1245

para donárselo a D.Hurtado de Lihori, en pago a sus buenos servicios durante la campaña , y éste les da el nombre de Soto.

Este caballero edificaría un mágnifico palacio situado en el casco urbano, y en torno a el dice la tradición que bajaron algunos habitantes de Santa Lucia, tanto moros como cristianos a fundar el lugar.

Tras pertenecer a varias notables familias notables de la época, como los Vallterra a mediados del siglo XV

el lugar pasó a ser propiedad de los Ferrer, de los que tomaría el apellido para su denominación.A esta familia perteneció la población hasta la abolición de los señoríos en el siglo XIX.